Dos históricos Volkswagen Bulli emprendieron una travesía extraordinaria desde Malasia hasta Hannover, Alemania, para regresar simbólicamente al lugar donde nacieron hace más de seis décadas. La expedición, impulsada por el proyecto ambiental Trip4Trees, combinó la pasión por los vehículos clásicos con un mensaje global a favor de la reforestación y la protección del clima.

Tras recorrer cerca de 20,000 kilómetros a través de 18 países durante 60 días, el equipo malasio llegó a la planta de Volkswagen Vehículos Comerciales (VWVC) en Hannover, sitio donde el emblemático Bulli se produce desde 1956 y que en 2026 celebrará 70 años de historia.

Los protagonistas del viaje fueron dos VW Bullies de primera generación fabricados en 1960 y 1963, bautizados como «Suria» y «Chembozhi», nombres elegidos como homenaje a familiares de sus propietarios, Muhammad Syahmi y Muthiah Jeyakumaran. Más allá de ser vehículos clásicos, ambos representan un vínculo emocional y una muestra viva de la durabilidad que convirtió al Bulli en un ícono automotriz mundial.

A pesar de la edad de las unidades, el trayecto se completó sin averías, algo que sorprendió incluso a sus conductores. “Con distancias tan largas siempre se espera algún problema mecánico, pero nuestros Bullis parecían nostálgicos, como si quisieran regresar a casa”, comentó Jeyakumaran.

Regreso muy especial

Para el equipo, la llegada a Hannover marcó uno de los momentos más emotivos del viaje. «Es muy especial traer nuestros Bullies de vuelta al lugar donde fueron fabricados después de casi 60 años. El recorrido por la planta representa el punto culminante de esta aventura”, señaló Muthiah.

Durante su visita, los viajeros pudieron conocer la evolución del Bulli dentro de Volkswagen. En la planta actualmente se producen modelos como Multivan, California e ID. Buzz, además del futuro ID. Buzz AD, la versión autónoma del legendario vehículo. Este contraste entre pasado y futuro simbolizó la continuidad de un modelo que ha sabido reinventarse generación tras generación.

El recorrido también incluyó una visita a Volkswagen Vehículos Comerciales Clásicos, donde el equipo pudo cerrar el círculo entre historia, presente e innovación.

Pero el viaje tiene un propósito más profundo. A través de Trip4Trees, sus integrantes buscan generar conciencia sobre la necesidad de proteger el medio ambiente mediante campañas de plantación de árboles y el impulso de prácticas sostenibles. La iniciativa ha logrado reunir a una comunidad internacional de entusiastas de los autos clásicos comprometidos con la causa ambiental.

La conexión entre Volkswagen y esta misión también es significativa. La armadora ha participado activamente en programas de reforestación y biodiversidad, logrando plantar más de 150,000 árboles cerca de sus plantas en Poznań y Września, Polonia, durante los últimos 15 años.

Después de su visita a Hannover, el equipo participó en el tradicional Maikäfertreffen, donde fueron recibidos con entusiasmo por aficionados de Volkswagen y acompañados en el escenario por Stefan Mecha, CEO de Volkswagen Vehículos Comerciales.

“El Bulli ha conectado a personas de todo el mundo durante décadas, y este viaje lo demuestra de manera impresionante. Que estos vehículos históricos sigan circulando con fiabilidad y que, al mismo tiempo, el Bulli autónomo del futuro se esté desarrollando aquí mismo, refleja la fortaleza y visión de esta fábrica”, afirmó Mecha.

Conocido internacionalmente como Bulli y como Combi en México, este vehículo se consolidó como uno de los modelos más emblemáticos de Volkswagen. Desde su llegada al país en 1951 y su producción en la planta de Puebla entre 1971 y 1996, se convirtió en símbolo de movilidad versátil para familias, negocios y aventuras, manteniéndose hasta hoy como un referente cultural y funcional.

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