La tregua de 10 días entre Estados Unidos e Irán ha calmado los mercados energéticos, con caídas en los precios del petróleo y sus derivados como el diésel, aunque este petrolífero aún continúa elevado en comparación con los registros previos al conflicto en Oriente Medio, destaca el último resumen de la Organización Mundial de Transporte por Carretera (IRU, por sus siglas en inglés).
Al 17 de abril, el petróleo Brent, de referencia en Europa, alcanzó 98.83 dólares por barril, un alza de 35% respecto al 27 de febrero, mientras que el diésel en la Unión Europea promedió 2.07 euros por litro, con un incremento acumulado de 27%.
Aunque los precios mostraron una ligera moderación frente a la semana previa, persisten riesgos estructurales en el suministro de crudo, combustibles y AdBlue, que elevan la incertidumbre para los operadores de transporte por carretera, alertó la IRU.
Diésel presiona a grandes economías
De acuerdo con el monitoreo de la IRU, en Estados Unidos, el diésel alcanzó 1.5 dólares por litro, un aumento de 44% desde el inicio del conflicto, el mayor incremento entre las principales economías analizadas.
En la Unión Europea, el precio promedio fue de 2.1 euros por litro, aunque persisten fuertes diferencias entre países: Países Bajos reportó el nivel más alto con 2.416 euros por litro, mientras Polonia registró uno de los menores precios, con 1.718 euros.
Países como Alemania, Francia, Croacia, República Checa y Lituania han activado medidas fiscales, topes de precios o liberación de reservas, mientras otros mercados, como Países Bajos, no han implementado apoyos nacionales.
La falta de una respuesta coordinada a nivel europeo ha ampliado distorsiones de costos para los operadores transfronterizos.
A la presión por combustibles se suma el suministro de AdBlue, cuyo insumo principal, la urea, subió 57% anual.
Aunque no se ha confirmado una escasez en Europa, operadores ya reportan incrementos de hasta 25% en precios minoristas, mientras persisten riesgos asociados a la dependencia del gas natural.
Para el transporte pesado, cualquier interrupción en este insumo tendría un impacto crítico, ya que su uso es obligatorio para camiones diésel.
Presión por costos y tarifas
La organización refiere que para las empresas de autotransporte, la combinación de diésel más caro, volatilidad energética, riesgos sobre AdBlue y ausencia de apoyos coordinados ha complicado el entorno operativo.
Además, las tarifas de flete no han absorbido el aumento en costos de combustible, lo que está erosionando liquidez entre operadores, según datos de Upply e IRU.
Con el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán programado para expirar el 21 de abril, la incertidumbre sobre el segundo trimestre se mantiene elevada.
La IRU destaca los próximos eventos que podrían impactar al transporte:
- 21 de abril: Expira el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
- 30 de abril: Italia definirá si extiende la reducción de impuestos especiales y vence el tope de precios en autopistas de Croacia.
- 3 de mayo: La OPEP+ revisará ajustes en producción petrolera.
Para la IRU, mientras persistan tensiones geopolíticas y sin una respuesta coordinada en energía y combustibles, el autotransporte seguirá operando bajo presión por costos crecientes, márgenes comprimidos y riesgos de suministro que podrían agravarse si fracasan las negociaciones en Oriente Medio.
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