Tres asociaciones de transportistas en Estados Unidos consideran que la iniciativa de suspender temporalmente el impuesto a los combustibles, diésel y gasolina, puede ofrecer un beneficio mínimo para los consumidores.
Legisladores estadounidenses propusieron suspender los impuestos federales sobre la gasolina y el diésel ante el aumento de los precios del combustible provocado por su guerra contra Irán.
En un comunicado la American Trucking Associations (ATA), la Truckload Carriers Association y la National Tank Truck Carriers, valoraron esta medida de exentar el impuesto.
No obstante, destacaron que la historia demuestra que las exenciones temporales del impuesto a la gasolina ofrecen un beneficio mínimo para los consumidores.
Impuestos
De acuerdo con las asociaciones de transporte, el impuesto se recauda al por mayor y no en el surtidor minorista, la mayor parte del ahorro nunca llega al consumidor.
“Si bien el automovilista promedio paga alrededor de 1.63 dólares por semana en impuestos federales sobre el combustible, una suspensión se traduciría en un ahorro semanal de tan solo unos 30 centavos.»
En este sentido, destacaron que los ingresos del impuesto a los combustibles financian inversiones cruciales en seguridad vial y proyectos de infraestructura.
De no contar con un ingreso que los sustituya, los fondos que se recaudan con dichos impuestos, se esfumarían, en consecuencia sería un obstáculo al transporte seguro y eficiente de personas y mercancías en todo el país.
“Si bien los camiones representan solo el 4% de los vehículos en circulación, la industria del transporte por carretera genera casi la mitad de los ingresos totales del Fondo Fiduciario para Carreteras”, agregaron.
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