Durante el 17 Congreso Internacional de Transporte (17 CIT), especialistas de la industria coincidieron en que el autotransporte de pasajeros en México enfrenta un punto de inflexión que obliga a repensar el modelo operativo, financiero y tecnológico para garantizar su viabilidad futura.

En el panel denominado «Una visión distinta de la industria al 2050», directivos de Mercedes-Benz Autobuses México, Volvo Buses México y Volkswagen Truck and Bus México, presentaron las consideraciones sobre la actualidad de la industria, así como sus expectativas.

Raúl González, Director de Ventas, Mercadotecnia y Postventa de Mercedes-Benz Autobuses México; Donovan Nieto, Gerente de Planeación de Producto e Inteligencia de Mercado de Volvo Buses México; y Roberto Cisneros, Head Sales National Key Account Buses de Volkswagen Truck and Bus México, participaron en el panel moderado por Alejandro Osorio Carranza, Director de Asuntos Públicos y Comunicación de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

Alejandro Osorio Carranza, Director de Asuntos Públicos y Comunicación de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

Temas preocupantes

Alejandro Osorio planteó que uno de los temas más preocupantes del autotransporte en México es la antigüedad de la flota. Actualmente, la edad promedio de los vehículos pesados en México alcanza los 19 años, con unidades que incluso superan los 40 años en circulación. Esta situación no solo incrementa los riesgos de accidentes y afecta la seguridad vial, sino que también eleva significativamente las emisiones contaminantes que impactan directamente en la salud pública.

Otro reto estructural es la certeza jurídica y el cumplimiento de contratos, factores considerados esenciales para atraer inversión. Los operadores demandan condiciones claras que garanticen el pago por los servicios prestados y brinden confianza a las empresas que deciden participar en proyectos de movilidad.

A ello se suma el desafío del financiamiento. En ese sentido, Alejandro Osorio consideró urgente contar con esquemas accesibles, de largo plazo y diseñados también para pequeñas y medianas empresas transportistas.

En materia tecnológica, el directivo de ANPACT expuso que México cuenta con una industria automotriz de clase mundial, siendo el principal exportador global de tractocamiones, el quinto productor de vehículos pesados y el sexto productor de autobuses.

Donovan Nieto, Gerente de Planeación de Producto e Inteligencia de Mercado de Volvo Buses México.

Transformación del transporte público ya comenzó

Donovan Nieto comentó que la transformación del transporte público ya comenzó y estará definida por la inteligencia artificial, la automatización, la conectividad y la descarbonización.

Señaló que, aunque el horizonte planteado hacia 2050 parece lejano, muchos de los cambios que definirán a la industria ya están en marcha. Uno de los conceptos que empieza a cobrar relevancia es la llamada Human-Machine Interface (interfaz humano-máquina), que permitirá una interacción mucho más avanzada entre operador, vehículo y sistemas inteligentes.

Este nuevo ecosistema tecnológico integrará generación masiva de datos, conectividad permanente y análisis en tiempo real para mejorar la seguridad, optimizar rutas y hacer más eficiente la operación del transporte público.

Uno de los principales beneficios de esta evolución será la gestión inteligente de flotas. Gracias al uso de inteligencia artificial, los autobuses podrán analizar patrones de demanda, ajustar capacidades según horarios y recomendar configuraciones operativas más eficientes.

Otro de los avances que comenzará a materializarse pronto es la llegada progresiva del autobús autónomo. Aunque su circulación completa en calles urbanas todavía tomará tiempo, las primeras aplicaciones podrían comenzar dentro de patios de resguardo y centros operativos.

En paralelo, el mantenimiento predictivo ya empieza a convertirse en una realidad. Actualmente, algunos autobuses ya pueden detectar el desgaste de componentes como balatas de freno y generar automáticamente alertas o incluso programar citas de servicio en taller antes de que ocurra una falla. Esto reduce tiempos fuera de operación y mejora la disponibilidad de las unidades.

Nieto consideró que, más allá de la eficiencia operativa, el futuro del transporte también está profundamente ligado a la sostenibilidad ambiental. Reiteró que el autobús sigue siendo el medio más eficiente para mover grandes volúmenes de personas dentro de una ciudad, incluso por encima de otros modos individuales.

Destacó la incorporación de autobuses eléctricos en México, como el caso de Guadalajara, que está por lanzar uno de los proyectos de electromovilidad más ambiciosos del país, con autobuses articulados eléctricos, unidades duales y vehículos de piso bajo completamente libres de emisiones.

No obstante, el principal obstáculo sigue siendo la infraestructura energética. La disponibilidad de electricidad suficiente y la instalación de sistemas de carga continúan siendo los mayores desafíos para escalar la electromovilidad a nivel nacional.

Raúl González, Director de Ventas, Mercadotecnia y Postventa de Mercedes-Benz Autobuses México.

Ecosistema integral

Por su parte, Raúl González comentó que, el futuro de la movilidad no estará determinado por una tecnología específica, sino por la capacidad del sector para integrar soluciones sostenibles, financieramente viables y de largo plazo dentro de un ecosistema completo que articule autoridades, empresas, fabricantes, instituciones financieras y sociedad civil.

Detalló que, hace dos décadas, el transporte público en México dependía mayoritariamente del modelo hombre-camión; hoy, aproximadamente el 70% de la operación ya se realiza a través de empresas organizadas, mientras que el 30% permanece bajo esquemas tradicionales. Este cambio representa una evolución estructural que abre la puerta a modelos más eficientes, profesionalizados y sostenibles.

Sin embargo, los retos siguen siendo enormes. Cada día se realizan en México millones de desplazamientos que sostienen la actividad económica y social del país, pero el sector transporte continúa siendo responsable de una parte importante del consumo energético y de las emisiones contaminantes.

Adicionalmente, destacó que Mercedes-Benz recicla actualmente más del 97% de los materiales empleados en producción y reutiliza el 100% del agua tratada, además de exigir certificaciones ambientales a toda su cadena de suministro, buscando que la sostenibilidad abarque toda la cadena de valor.

Sin embargo, mientras se proyecta el futuro, el presente obliga a actuar con urgencia, advirtió. La renovación de la flota vehicular aparece como una prioridad inmediata. Actualmente, más del 50% de los autobuses en circulación en México supera los 17 años de antigüedad, y el promedio sigue aumentando debido al estancamiento del mercado.

Raúl González afirmó que México no necesita copiar modelos europeos o sudamericanos, sino que tiene la capacidad industrial, tecnológica y operativa para construir su propio modelo de movilidad sostenible y convertirse en líder regional.

Roberto Cisneros, Head Sales National Key Account Buses de Volkswagen Truck and Bus México.

El mayor desafío ya no es tecnológico

En su oportunidad, Roberto Cisneros consideró que, en la transformación del transporte público, el mayor desafío ya no es tecnológico. Afirmó que las soluciones existen, los vehículos están listos y la innovación avanza a gran velocidad. El verdadero reto está en la capacidad de ejecutar estrategias integrales que conviertan esa tecnología en eficiencia operativa, sostenibilidad y rentabilidad para los operadores.

El directivo subrayó que actualmente los autobuses cuentan con una enorme cantidad de tecnología y sistemas avanzados de telemetría capaces de generar información valiosa sobre desempeño, rutas, mantenimiento y comportamiento operativo. Sin embargo, gran parte de ese potencial sigue desaprovechado.

Estimó que hoy apenas se utiliza entre 10% y 20% de los datos que generan las unidades. La capacidad para interpretar esa información y transformarla en decisiones estratégicas será el verdadero punto de quiebre hacia 2050.

Asimismo, la eficiencia operativa se posiciona como el principal motor del cambio. Antes de pensar en una sustitución masiva hacia vehículos eléctricos o híbridos, consideró indispensable optimizar primero el funcionamiento del sistema actual.

Cisneros indicó que la transición energética debe darse de manera gradual y con consistencia. Aseguró que no se trata de cambiar de un día para otro toda la flota a tecnologías limpias, sino de avanzar con una estrategia que tome en cuenta la capacidad energética del país, la infraestructura disponible y la viabilidad económica para los operadores.

Además, México enfrenta un desafío adicional vinculado al fenómeno del nearshoring. La llegada de nuevas industrias impulsadas por la relocalización productiva, especialmente en el norte del país, incrementa la demanda de transporte de personal y presiona aún más la necesidad de contar con sistemas más limpios y eficientes.

Ante este escenario, insistió que la conectividad será uno de los pilares fundamentales del futuro. Más allá de un autobús inteligente, la meta es construir plataformas integradas que conecten todos los modos de movilidad.

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