El sector logístico mexicano confía en que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tendrá resultados favorables; sin embargo, también se prepara para posibles escenarios adversos, como revisiones anuales o cambios en las condiciones comerciales.

“Las empresas tenemos que tener la facilidad y la capacidad de modificar nuestros planes. En el sector logístico estamos acostumbrados a los cambios constantes: no hacemos planes fijos, hacemos planes flexibles que se puedan modificar; así que estamos preparados para lo que venga”, aseguró Eva Muñoz, presidenta de la Asociación Mexicana de Agentes de Carga (Amacarga).

En el marco del Octavo Congreso de la asociación, resaltó que las empresas del sector logístico están acostumbradas a operar en entornos de cambio constante.

En esto coincidió Francisco Lagunes Toledo, presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM).

“Hay que entender que el comercio exterior tiene tiempos para hacer ciertas cosas y, en caso de que no se concrete una revisión completa, habrá que esperar y mantener la calma para implementar las acciones necesarias que permitan enfrentar las nuevas situaciones que se presenten”, destacó en entrevista.

Agregó que el escenario ideal sería que el Gobierno mexicano alcance un acuerdo durante esta revisión para eliminar los aranceles al sector automotriz y a las importaciones de acero y aluminio. No obstante, advirtió que, si Estados Unidos mantiene estas medidas, las empresas exportadoras deberán adaptarse e implementar nuevos procesos en sus cadenas de suministro.

“Lo único en lo que no podemos caer es en la inacción; tenemos que tener capacidad de reacción”, señaló.

Las negociaciones

México y Estados Unidos realizan esta semana la primera ronda bilateral de negociaciones formales rumbo a la revisión del T-MEC, con seis temas estratégicos sobre la mesa: industria automotriz, aranceles al acero y aluminio, dispositivos médicos, avances en materia laboral, minerales críticos y seguridad económica.

En esta ronda también participan empresarios de diversos sectores, quienes han planteado temas prioritarios para fortalecer el comercio en América del Norte.

“Nuestros representantes están trabajando en las mesas junto con el secretario Ebrard, con todas las estadísticas necesarias para aportar a la negociación”, refirió Eva Muñoz.

En materia de seguridad, explicó que también trabajan con las autoridades para disminuir los riesgos en el sector logístico, especialmente para los transportistas, quienes son los más expuestos a los asaltos en carreteras.

“En el autotransporte hay mayor comunicación y más posibilidades de verificación de los camiones y operadores, lo que nos ha permitido reducir parcialmente la delincuencia en carreteras; sin embargo, siguen existiendo rutas críticas, como algunas del Estado de México”, indicó.

El T-MEC ha incrementado el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá hasta en 48% desde su entrada en vigor, hace casi seis años.

Actualmente, el autotransporte es la principal vía para mover carga en Norteamérica, al concentrar siete de cada 10 dólares del valor de las mercancías comercializadas en la región, de acuerdo con datos de la Oficina de Estadística del Transporte del gobierno estadounidense (BTS, por sus siglas en inglés).

Ante este nivel de integración regional, el sector logístico prevé que el comercio entre los tres países continuará fortaleciéndose, aun con los ajustes y modificaciones que puedan surgir tras la revisión del T-MEC, debido a la alta dependencia productiva y comercial que existe en Norteamérica.

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