El Gobierno federal dio un nuevo paso para fomentar el desarrollo del país al establecer facilidades administrativas y fiscales para potenciar el Plan México, cuyo eje central es impulsar la manufactura y resolver uno de los principales frenos de la economía mexicana: la debilidad de la inversión, coinciden empresarios y expertos.
“Creo que la Presidenta Sheinbaum está reconociendo que, si no acelera ahora la inversión, no va a alcanzar los resultados hacia el cierre de su administración”, destaca Óscar Ocampo, Director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Lo mismo refiere Brenda Flores, Coordinadora Adjunta de Análisis Económico en México, ¿cómo vamos?, al resaltar que las medidas atienden problemas estructurales, como el exceso de trámites burocráticos.
Se trata, agrega, de acciones a corto plazo enfocadas en reducir barreras regulatorias, digitalizar procesos y priorizar sectores estratégicos, complementando planes previos de financiamiento en infraestructura.
Flores resalta que estas medidas para potenciar el Plan México surgen en un contexto en el que la Inversión Fija Bruta acumula 18 meses consecutivos de contracciones anuales, lo que ha impactado el dinamismo económico.
“Reactivar la inversión es fundamental porque sin ella no se amplían las capacidades productivas, no se impulsa la innovación ni se generan empleos de calidad”, asegura.
Reducción de trámites
Los especialistas concuerdan en que los tres aspectos más relevantes de las medidas anunciadas por el Gobierno son: la inversión histórica en infraestructura carretera, simplificación de trámites y la creación de una ventanilla única para reducir los tiempos de aprobación de proyectos.
“Hablando exclusivamente de la materia fiscal, estos anuncios del Gobierno mejoran la certeza jurídica al incluir lineamientos operativos del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en beneficio del contribuyente”, explica Guillermo Mendieta, vocero de la Comisión Técnica de Auditoría Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.
El también socio de la firma Mendieta y Compañía detalla que entre los lineamientos están optimizar los tiempos de devolución de saldos a favor de los contribuyentes. Además, la autoridad procurará que las medidas de restricción temporal de certificados de sellos digitales y, en su caso, la cancelación de registros, se utilicen como mecanismos de última instancia, una de las principales demandas del sector empresarial.
En el tema de la Ventanilla Única de Trámites de Comercio, creada por decreto presidencial para concentrar en un punto de entrada 132 trámites de la Secretaría de Economía, SAT y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), los exportadores mexicanos precisan que permitirá la interoperabilidad entre los sistemas de las tres autoridades, así como la trazabilidad.
“Todo lo que significa certidumbre es bien recibido por parte de la iniciativa privada”, subraya Sergio E. Contreras, Presidente Ejecutivo del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, A.C. (COMCE). “La ventanilla tendrá una incidencia importante en el desarrollo de oportunidades, ya que se evita que la burocracia desaliente posibles inversiones”.
Esta ventanilla, administrada por la Agencia de Transformación Digital, está alojada en la plataforma VUCEM.

Acelerar la infraestructura
Otro de los aspectos para potenciar el Plan México es la infraestructura, uno de los principales motores para acelerar el crecimiento económico. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), invertir 1% del Producto Interno Bruto (PIB) en este rubro ayudaría a reducir la desigualdad en alrededor de 2.3% en cinco años.
Las medidas del Gobierno incluyen licitaciones para proyectos enfocados en carreteras por un monto de 523,000 millones de pesos. Se trata de 44 proyectos que abarcan 5,100 kilómetros de carreteras en todo el país y que generarán alrededor de 1.4 millones de empleos directos e indirectos, de acuerdo con Jorge Mendoza Sánchez, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).
Del total de la inversión, cerca de 230,000 millones de pesos corresponden a recursos públicos, mientras que casi 295,000 millones provendrán de inversión con participación privada.
Estos proyectos, sin duda, impactarán al autotransporte, menciona Brenda Flores: “Más manufactura y obras públicas incrementarán la demanda de transporte de insumos, materiales de construcción y productos terminados. Sin embargo, si la inversión privada no llega al volumen prometido, ya sea por incertidumbre jurídica o externa, esto no ocurrirá”.
En cuanto a las carreteras, añade que muchas inversiones son a mediano plazo, por lo que no se espera una transformación inmediata. “Posiblemente sigamos con vías saturadas, inseguridad y cruces fronterizos lentos”, prevé.
La Presidenta Sheinbaum contempla un plan sexenal de inversión en infraestructura de 5.6 billones de pesos enfocado en ocho sectores estratégicos, principalmente energía (54%), trenes (16%) y carreteras (14%).

Los retos
Para los expertos, las medidas para incentivar la inversión dentro del Plan México no resuelven el problema de fondo, pero representan un buen comienzo.
“Son anuncios positivos, pero se debe de pasar a resultados concretos”, resalta Brenda Flores. “La certidumbre para invertir no depende únicamente de reducir trámites, sino de garantizar seguridad pública y jurídica, el cumplimiento de contratos y estabilidad institucional”.
José Ignacio Martínez, Coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), enfatiza la necesidad de que exista Estado de derecho.
“La inseguridad física y jurídica ha debilitado las inversiones en el país, por lo que el Gobierno debe atender este problema”, indica.
A pesar de estos retos, del lado empresarial consideran que el Plan México y las medidas que lo refuerzan facilitarán las inversiones en un entorno en el que el país se prepara para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Habrá mejoras en términos de energía, infraestructura y facilitación de trámites. Creemos que es un movimiento fuerte del Gobierno de la Presidenta Sheinbaum y también es favorable para la región de Norteamérica”, externa Rogelio Arzate, Presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
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