La American Trucking Associations (ATA) reconoció a congresistas en Estados Unidos que piden fortalecer los mecanismos para la detección de drogas en el lugar de trabajo, particularmente en operadores del autotransporte en ese país.
Seis congresistas republicanos enviaron una carta al Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS) solicitando eliminar las barreras regulatorias que han frenado la adopción de métodos modernos y eficaces de detección de drogas en el lugar de trabajo.
Entre estos métodos se incluyen pruebas de cabello y fluidos orales, en industrias sensibles a la seguridad, tal como los en los operadores del autotransporte.
Chris Spear, presidente y director ejecutivo de la ATA señaló que en demasiado tiempo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos ha demorado la implementación de una política de pruebas de detección de drogas basada en la ciencia, y estas demoras burocráticas han perjudicado la seguridad.
En este sentido, comentó que la ATA aplaude el liderazgo de los congresistas por exigir al Departamento de Salud y Servicios Humanos que corrija los errores de administraciones anteriores, cumpla con la ley y fortalezca la seguridad en toda la red de transporte del país.
Carta
En su carta al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), los miembros del Congreso escribieron que los programas federales actuales de análisis de drogas cumplen una misión crucial de seguridad pública.
No obstante, advirtieron que las estructuras regulatorias obsoletas ahora “ponen en peligro la relevancia y la eficacia de todo el programa”.
Entre los argumentos, los congresistas señalaron que las pruebas de fluidos orales fueron aprobadas para uso regulado en 2023; sin embargo, ningún laboratorio estadounidense ha logrado la certificación debido a las barreras impuestas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés).
Además, en 2015, el Congreso ordenó por primera vez al HHS que reconociera las pruebas capilares como una alternativa válida a las pruebas de orina para los operadores de vehículos comerciales, pero el HHS aún no ha emitido la guía necesaria.
El principal obstáculo para la adopción generalizada de las pruebas de fluidos orales es el requisito de la FDA de supervisar los programas de detección de drogas en el lugar de trabajo, agregaron.
Sin embargo, el proceso de aprobación de la FDA se basa en el diagnóstico clínico de pacientes y no es adecuado para validar métodos de prueba que abarcan a más de 6.5 millones de trabajadores regulados por el Departamento de Transporte.
Solicitudes
Cabe destacar que los Congresistas instaron al HHS a eximir los programas de pruebas de detección de drogas en el lugar de trabajo de la revisión de la FDA, que carece de los recursos necesarios para supervisar la naturaleza forense de estas pruebas.
Además, los congresistas solicitaron reafirmar que los programas de pruebas de detección de drogas en el lugar de trabajo están sujetos al riguroso marco de supervisión proporcionado por SAMHSA y NLCP.
Asimismo, pidieron ordenar a la División de Programas para el Lugar de Trabajo de SAMHSA que actúe como organismo autorizado para futuras actualizaciones sobre drogas, límites de detección, tecnologías de prueba y tipos de muestras.
También piden finalizar las directrices para las pruebas capilares, tal como lo ordenó el Congreso hace más de una década.
Los legisladores también enfatizaron que la modernización es necesaria para combatir los crecientes intentos de burlar las pruebas de drogas tradicionales en orina.
Según un análisis de datos de Quest Diagnostics, las muestras de drogas sustituidas e inválidas —dos formas comunes de subversión de las pruebas de drogas— aumentaron más del 370 % y el 36 %, respectivamente, entre 2022 y 2023 entre los empleados regulados a nivel federal que desempeñan funciones críticas para la seguridad.
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