Históricamente, el autotransporte se ha enfocado en actuar cuando el delito ya ocurrió: recuperar una unidad, rastrear la mercancía, reaccionar; sin embargo, el incremento de los riesgos en carreteras y la constante evolución de los grupos delictivos están impulsando un cambio de paradigma: la seguridad inteligente.
De acuerdo con Alexandro Desfassiaux, Presidente de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial (GMSI), este concepto es una estrategia que integra tecnología, inteligencia y factor humano para impedir que un incidente llegue siquiera a materializarse.
El directivo lo explica como dos conceptos fundamentales: uno en su forma y el otro en su fondo. El primero consiste en no sólo implementar la seguridad física, sino también habilitar la tecnología y al capital humano; el segundo implica dejar de lado la reacción ante cada evento y enfocarse en la anticipación de los hechos delictivos.
“La seguridad inteligente se compone de un factor de prevención que es incluso mucho más robusto que el de la reacción. Busca evitar que el delito siquiera pueda empezar a suscitarse”, comparte en nuestro podcast Ruta TyT.
Agrega que, para GMSI, la prevención va más allá de incorporar nuevas herramientas tecnológicas, pues implica apostar por esquemas de inteligencia, en los que analizan modus operandi en cada una de las carreteras mexicanas, cuáles son los grupos delictivos que operan y, en consecuencia, qué protocolos se requieren para evitar el delito.
“Cuando hablamos de seguridad que no es inteligente, es un molde que le tiene que quedar bien a todos indistintamente de las rutas, la mercancía y de quienes están manejando. Estos moldes no funcionan porque no se adaptan a las necesidades de cada uno de los clientes”, comparte.
Factores determinantes
Alexandro Desfassiaux reconoce que, en esta ruta hacia la prevención, hay elementos clave. La tecnología es uno de ellos.
Y si bien hay una amplia gama de soluciones que abonan a la seguridad inteligente, el directivo destaca que esta compañía utiliza NVRs portátiles, que son sistemas de videoanalítica capaces de monitorear en tiempo real el comportamiento del operador, detectar signos de fatiga, cambios inesperados de ruta, frenados bruscos e, incluso, identificar la presencia de armas dentro de la cabina mediante inteligencia artificial (IA).
Se le suman sistemas GPS, antijammers, geocercas para supervisar el cumplimiento de las rutas y candados electrónicos con apertura remota para remolques.
“Al mismo tiempo, también tenemos el centro de monitoreo más grande de México, con el que monitoreamos constantemente estas unidades y hacemos los protocolos de reacción.
“Al final, ninguna de estas tecnologías podría funcionar si no tuviéramos un centro de monitoreo que nos permitiera ver qué es lo que está pasando con cada una de las unidades”, comenta Desfassiaux.
El directivo se refiere al C5 de GMSI y a los C4 que la empresa de seguridad privada posee en cada estado de la República: “Esto es fundamental a nivel infraestructura, porque hemos visto muchos prospectos de clientes que tienen la tecnología, pero no tiene los protocolos establecidos ni el personal”.
Enfatiza que esta infraestructura es la diferencia entre saber lo que está sucediendo con las unidades en el camino y reaccionar en caso de una desviación, y contar con un modelo preventivo.
Asimismo, aclara: “Nuestro negocio no es vender el fierro, es establecer protocolos de seguridad gracias a esa tecnología que nuestros clientes ya tienen instalada”.
Por ello, comparte otro de los elementos clave en la propuesta de seguridad inteligente de Multisistemas: el factor humano. Y es que, si bien la tecnología está cada vez más presente en las operaciones de las empresas, el éxito de los protocolos continúa dependiendo de las personas.
Sobre el tema, Alexandro Desfassiaux revela que la estrategia contempla tres vertientes: conductores, monitoristas y custodios, cada uno con funciones específicas dentro de la operación.
En la parte de los conductores, éstos reciben entrenamiento para responder adecuadamente durante un intento de asalto y evitar que el pánico comprometa los protocolos establecidos.
“¿Por qué es importante esta parte? Porque cualquier protocolo de seguridad se ve fácilmente vulnerable si el conductor no sabe qué hacer, entra en pánico y, en consecuencia, o colabora o en su intento de escapar no activa de forma correcta los protocolos”, señala.
A los monitoristas se les instruye en interpretar alertas, identificar comportamientos inusuales mediante audio bidireccional y distinguir cuándo una situación requiere intervención inmediata o sólo un seguimiento preventivo.
Por otro lado, da a conocer que GMSI tiene custodios que operan bajo criterios de uso progresivo de la fuerza, privilegiando siempre la disuasión sobre el enfrentamiento.
“Tenemos autorizada la portación de armas a nivel nacional por parte de la SEDENA. Nos regimos por el estricto apego al uso progresivo de la fuerza, en el cual no podemos reaccionar inmediatamente al uso de fuerza letal o de las armas de fuego, sino que nosotros tratamos de disuadir, siempre buscamos prevenirlo o detenerlo”.
Mira aquí la entrevista con Alexandro Desfassiaux:
Seguridad inteligente y a la medida
De acuerdo con Desfassiaux, antes de implementar cualquier esquema de protección, GMSI realiza un diagnóstico para identificar el nivel de riesgo de cada operación, contemplando variables como el tipo de mercancía, las rutas, el vehículo utilizado y las prioridades logísticas, así como el nivel de riesgo y las situaciones más vulnerables.
Una vez hecho esto, explica, es posible construir protocolos personalizados: “Nos involucramos mucho en hacer ese traje a la medida, que se adapte a las prioridades de sus operaciones. Les damos recomendaciones sobre cuáles son los puntos vulnerables y los ayudamos a que los mejoren.”
Todo esto convierte a la seguridad inteligente no sólo en un mecanismo de prevención del delito, sino que se convierte en un componente de la continuidad del negocio, que va más allá de pérdidas materiales y que incluso protege temas reputacionales con los clientes y las operaciones en industrias donde el just in time es fundamental, como la manufacturera.
Preparándose para proteger el futuro
Alexandro Desfassiaux reconoce que uno de los principales desafíos para la seguridad en los próximos años será la propia evolución de la IA, pues, si bien esta herramienta permite detectar rostros, armas, distracciones o fatiga del operador, también facilita nuevas modalidades de ataque, como los deepfakes, el hackeo de dispositivos y el acceso indebido a información estratégica.
Se le suma la constante adaptación del crimen organizado, cuyos métodos obligan a actualizar permanentemente los protocolos de prevención.
En este sentido, reitera el compromiso de GMSI de seguir garantizando soluciones a la medida y evolucionar la seguridad inteligente con tecnología, protocolos y capacitación permanente.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:














