La profesionalización es una pieza clave para la inclusión femenina en el transporte de carga y pasaje en México, por lo que gobierno, empresas, academia y sociedad civil deben trabajar unidos para construir un sector más competitivo, seguro y humano para las mujeres, coincidieron expertos durante el 17° Congreso Internacional de Transporte (CIT).
“Mujeres, capacítense, porque eso va a ser lo que nos abrirá las puertas allá afuera para poder ocupar una posición”, aseguró Paola Moncada, presidenta y cofundadora de la Asociación de Mujeres Operadoras (AMO), durante el panel “Conduciendo el cambio: inclusión y profesionalización en el transporte”.
Insistió en que la profesionalización es clave para abrir espacios reales y evitar que la inclusión sea solo una “foto” o una estrategia de imagen para las empresas transportistas.
“Tampoco se trata de tomarse una fotografía y decir ‘somos inclusivos’; esto debe ser un compromiso serio porque estamos hablando de la vida de las personas y de las familias que están creyendo y apostando por estos proyectos”, destacó.
En ello coincidió Rogelio Aguilera, director de Capital Humano de Grupo CISA, quien señaló que la inclusión es “un viaje de todos”.
“Creo que el siguiente paso que tenemos que dar es brindar espacios de capacitación para las mujeres en el sector, que se vuelvan expertas y que su voz empiece a pesar desde su posición como profesionales, no solo porque se les abrió un espacio”, mencionó.
La inclusión en México
Saira Vilchis, coordinadora de Proyectos de Movilidad del Centro Mario Molina y moderadora del panel, refirió que hablar de mujeres en el transporte es una necesidad estructural para transformar la movilidad y las ciudades.
Al respecto, expuso cifras que evidencian la brecha de género en el sector. Por ejemplo, las mujeres representan apenas entre el 12% y el 17% de la fuerza laboral del transporte a nivel mundial, mientras que en América Latina la participación ronda el 15%.
Los expertos reunidos coincidieron en que el problema no es únicamente atraer mujeres al sector, sino crear condiciones para retenerlas y garantizar entornos seguros, dignos y con oportunidades de crecimiento.
En el caso de México, donde la presencia femenina en el sector transporte es de 21.4%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Paola Moncada detalló las barreras que aún enfrentan las operadoras en el país, como la falta de dormitorios exclusivos para mujeres, regaderas y baños seguros, además de paraderos seguros en carretera.
Explicó que actualmente muchas instalaciones fueron diseñadas únicamente para hombres.
“Necesitamos dormitorios porque hay rutas largas y resulta que las empresas sí tienen dormitorios, pero para hombres; entonces necesitamos que los empleadores sean más sensibles y empáticos”, detalló.
Moncada agregó que, en materia de capacitación, las mujeres suelen ingresar sin experiencia previa y requieren procesos de formación de entre cuatro y seis meses. Sin embargo, enfrentan presión excesiva, falta de sensibilidad de instructores, comentarios desmotivantes, acoso y hostigamiento.
Por ello, insistió en que las empresas deben acompañar la formación con empatía y paciencia.
Los beneficios de incorporar mujeres
Los expertos coincidieron en que la inclusión femenina mejora la operación del sector, ya que las mujeres suelen respetar más las reglas, existen menos incidentes y menor siniestralidad; además, algunas empresas ya registran mejores indicadores de combustible y seguridad.
Por ejemplo, Scania México, en alianza con la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), cuenta con el programa de capacitación y vinculación laboral “Mujeres Conduciendo el Cambio”, dirigido a conductoras, técnicas e ingenieras, que busca capacitar y emplear en tres años a 170 conductoras, 45 técnicas y 72 ingenieras.
Durante el panel desarrollado en el marco del CIT, Rodolfo Hernández, coordinador del proyecto “Mujeres Conduciendo el Cambio” en Scania México, relató que la iniciativa surgió inspirada en una experiencia argentina llamada “Conductoras Scania”.
Al intentar replicarlo en México descubrieron que la barrera no era únicamente la capacitación, sino también las condiciones económicas y sociales.
En este sentido, mencionó que la beca proporcionada por el programa no era suficiente, ya que las mujeres enfrentan obstáculos como los costos de licencias y cursos, la falta de ingresos durante la capacitación y las responsabilidades familiares y de cuidado.
Por ello, el objetivo pasó de solo otorgar becas a “allanar el camino”, ya que existe una demanda real de mujeres interesadas en convertirse en operadoras.
“Cada convocatoria recibe entre 180 y 250 solicitudes, lo que demuestra que sí hay mujeres interesadas en conducir vehículos pesados. Muchas provienen de familias transportistas y ven en la conducción una oportunidad económica y de desarrollo personal”, compartió.
Explicó que inicialmente el programa se enfocaba únicamente en conductoras, pero después incorporó técnicas de mantenimiento, ingenieras y formación especializada.
Las historias compartidas por Rodolfo Hernández mostraron que la conducción puede transformar vidas completas.
“Mujeres de 40, 50 e incluso 60 años buscan reinventarse; muchas encuentran independencia económica y otras inspiran a sus hijas y familias”, señaló.
Al visualizar cómo debería verse el sector transporte en 2050 si se consolidan las políticas de inclusión, Neymi Girón, asesora en Gestión del Conocimiento y Enlace de Género de la GIZ, estimó que en ese escenario habrá más mujeres operando camiones y autobuses, con una movilidad más segura y con una perspectiva de género integrada de manera natural en las políticas públicas y empresariales.
Subrayó que el momento de actuar es ahora y que la transformación requiere trabajo conjunto entre hombres y mujeres.
Los expertos reunidos en el 17° Congreso Internacional de Transporte, organizado por la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), concluyeron que no se trata de “quitar espacios” a los hombres, sino de construir un sector más inclusivo.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:














