El Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró su pronóstico de crecimiento para México en 2026 y 2027, pero advirtió que el país enfrentará presiones inflacionarias mayores a las previstas, en un entorno marcado por tensiones geopolíticas y encarecimiento de materias primas.
En su informe Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), el organismo elevó su previsión de crecimiento para México en 2026 a 1.6%, desde el 1.5% estimado en enero. Para 2027, la expectativa pasó de 2.1 a 2.2 por ciento.
“Se prevé que el menor crecimiento en 2025, debido a la consolidación fiscal, la política monetaria restrictiva y las tensiones comerciales, dé paso a una leve recuperación, con una expansión económica en 2026 y 2027”, refiere el documento.
Las previsiones al alza para México se dan en medio de un escenario en el que la guerra en Oriente Medio y sus efectos se disipen hacia mediados de 2026.
Sobre la inflación, el FMI prevé que regrese al rango objetivo del Banco de México (Banxico), que es de +/- 1 punto porcentual, y se ubique en 3.9% en 2026, para desacelerarse a 3.4% en 2027.
La inflación general de México se ubicó en 4.59% en marzo, su nivel más alto en 17 meses.
No obstante, el organismo advirtió que la inflación en México podría registrar nuevos máximos en los próximos meses, debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Menor crecimiento global
El FMI consideró que la economía global se ve nuevamente afectada por el estallido de la guerra en Oriente Medio, lo que ha provocado un aumento en los precios de las materias primas, mayores expectativas de inflación y el endurecimiento de las condiciones financieras.
Bajo el supuesto de un conflicto limitado, el organismo proyectó un crecimiento global del 3.1% en 2026 y del 3.2% en 2027, por debajo de los resultados recientes y muy lejos de los promedios previos a la pandemia.
Se espera que la inflación global aumente ligeramente en 2026 y retome su descenso en 2027.
Las presiones se concentran en las economías emergentes y en desarrollo, especialmente en los países importadores de materias primas con vulnerabilidades preexistentes.

El organismo alertó que un conflicto prolongado, una mayor fragmentación geopolítica, la decepción con la productividad impulsada por la IA o la reanudación de las tensiones comerciales podrían debilitar el crecimiento y desestabilizar los mercados.
El informe del FMI concluye que, para mitigar los efectos de la guerra y fortalecer la resiliencia económica, los gobiernos deberán implementar políticas que fomenten la adaptabilidad y refuercen la cooperación internacional.
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