Las cadenas de suministro en América Latina se transforman por la una tendencia hacia la digitalización, nuevas olas de automatización y la IA pasando de la experimentación al uso operativo, señaló la empresa de logística Maersk.
Aunque la tendencia es global, en América Latina destaca cómo las capacidades como los gemelos digitales, la IA autónoma y la automatización avanzada se adoptan a diferentes velocidades.
La presión para el cambio es tangible a medida que el comercio electrónico y el cumplimiento omnicanal continúan expandiéndose, las redes deben procesar más pedidos, más SKU y más promesas de entrega, a menudo en geografías fragmentadas e infraestructuras desiguales, destaca Maersk.
De acuerdo con el Índice de Rendimiento Logístico (IPL) 2023 del Banco Mundial, los resultados de América Latina, como Brasil (clasificado en 51) y Argentina (clasificado en 73), siguen estando muy por fuera del primer nivel global.
Lo anterior subraya por qué la visibilidad, la estandarización y la toma de decisiones basada en datos siguen siendo prioridades estratégicas para las cadenas de suministro.
Nearshoring
En América Latina, las mayores expectativas de servicio del comercio electrónico, la expansión de las líneas comerciales regionales y la complejidad impulsada por el nearshoring aumentan la necesidad de visibilidad de principio a fin y ciclos de decisión más rápidos.
En este sentido, Maersk destaca que como resultado, las cadenas de suministro en la región dependen cada vez más de datos maestros limpios, señales operativas casi en tiempo real y procesos estandarizados entre sitios y socios.
Asimismo se incrementa la demanda de profesionales capaces de desenvolverse en entornos integrados y orientados a los datos, y de traducir de manera sistemática los conocimientos en acciones.
Almacenes
En paralelo, la modernización de almacenes en América Latina se está acelerando, aunque generalmente mediante una automatización selectiva y escalable, en lugar de instalaciones totalmente autónomas sin intervención humana.
En los principales corredores logísticos, especialmente en México y Brasil, donde el nearshoring y los volúmenes de comercio electrónico están remodelando la demanda, muchas operaciones están dando prioridad a las actualizaciones pragmáticas.
Por lo que se están adoptando tecnologías como AMR (Autonomous Mobile Robots) y os AGV (Automated Guided Vehicles) para transporte interno, preparación y clasificación semiautomatizadas, escaneo y detección para la precisión del inventario en tiempo real y orquestación basada en software para sincronizar la mano de obra y el equipo.
El resultado es un cambio de la ejecución manual a sitios híbridos habilitados digitalmente donde las personas, las máquinas y los datos trabajan juntos.
Con esto se eleva la demanda de talento que puede integrar la automatización en plataformas más amplias, gestionar el cambio en la planta y garantizar que la tecnología se traduzca en mejoras cuantificables en seguridad, productividad y servicio.
Modernización
La modernización de las cadenas de suministro en América Latina comienza con la consolidación de sistemas digitales esenciales como ERP (planificación de recursos empresariales), que integra datos corporativos y conecta áreas como compras, finanzas, inventario y producción.
Esquemas WMS (sistema de gestión de almacenes), que organiza y optimiza los procesos de almacén desde la recepción hasta el envío; y TMS (sistema de gestión de transporte), que mejora la planificación de rutas, la gestión de cargas, capacidad de transporte y visibilidad de principio a fin.
“Estos sistemas se han convertido en la base operativa para las empresas latinoamericanas que buscan reducir las ineficiencias, aumentar la visibilidad y estandarizar los procesos en mercados caracterizados por la complejidad logística y la variabilidad estructural”, refirió Maersk.
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