Aunque el acta constitutiva de Norte Claro Transportación está fechada el 14 de enero de 2019, su historia se remonta años atrás, cuando Norberto Cueto recibió un encargo que se convirtió en una gran oportunidad para entrar de lleno al sector. 

Incluso su historia en el transporte viene de más atrás, cuando eligió estudiar ingeniería en transporte en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) en la Ciudad de México, con la firme convicción de convertirse en director general de una empresa transnacional. 

Fue el mejor promedio de su generación y ganó la presea Lázaro Cárdenas. Una vez concluida la carrera empezó a trabajar en proyectos de movilidad, enfocados en aquel entonces en la instauración del Metrobús en la Ciudad de México. 

La vida lo fue llevando en proyectos de estudio, asesoría y capacitación para transporte de carga y pasaje. Mientras se especializaba nunca imaginó, ni quiso, ser transportista, pues sabía que había un sinfín de retos y obstáculos en este gremio. 

De hecho tampoco calculó que su experiencia y conocimiento lo llevarían a convertirse en consultor. Incluso él recuerda que cada paso a nivel profesional fue por mera necesidad.

Y es que en aquellos primeros trabajos, él trataba con muchos transportistas, quienes solían prometer, por ejemplo, 20 camiones y a la mera hora sólo llegaban tres. Estos proveedores siempre se justificaban, que si no había operadores, que el vehículo se descompuso, que les habían robado la carga. 

Todos estos diálogos llevaron a que Norberto, con tal de sacar adelante su propio trabajo, realizara una serie de recomendaciones para sus proveedores: conducción técnico-económica, gestión de riesgos, seguridad vial. Lo hacía para ayudarles, pero al mismo tiempo creó protocolos y hasta cursos para capacitarlos. 

Con tal grado de especialización, Norberto tenía todo listo y fundó una empresa de consultoría para el sector. Ya tenía clientes, contactos y, sobre todo, el expertise para consolidar esta iniciativa. Aunque aún estaba lejos de siquiera imaginar Norte Claro Transportación. 

Este proyecto germinó y empezó a ganar reputación entre transportistas, autoridades e instituciones académicas, pues su fundador siempre ha tenido claro que para permanecer vigente hay que actualizarse constantemente, así que siguió estudiando maestrías y posgrados en distintas partes del mundo. 

Fue así que en 2017, un cliente le pidió asesoría para conseguir transporte especializado en manejo de residuos, y no sólo eso, ya que también hizo la licitación. 

Para su suerte (buena, aunque parecía mala) el concurso quedó vacío, ya que no hubo empresa que se animara con tal proyecto, que, a decir verdad, era muy engorroso, burocrático y lento, pues se requerían muchos permisos, infraestructura y, por supuesto, experiencia. 

Como no hubo ganador, el cliente, de San Luis Potosí, le dijo a Norberto que él se hiciera cargo. Sí, que se animara y solventara este proyecto. Pero no tenía camiones, operadores, remolques, tolvas, nada, salvo el conocimiento y los contactos. 

Así que se animó y consiguió todo, al principio rentado y pensando que sería un evento aislado, pero salió bien y éste puede ser considerado el inicio de Norte Claro Transportación. 

No se piense que fue fácil, porque no lo fue, pero para este emprendedor la vida profesional se ha tratado de trazarse metas, lograr objetivos y seguirse preparando para lo que viene, así que, al fin, creó la razón social que le diera forma a Norte Claro Transportación. 

La historia del nombre de la empresa también es curiosa, ya que el propio Norberto cuenta que durante mucho tiempo no le gustó su nombre, pues siempre se lo cambiaban por cualquier otro que terminara en “berto”. 

Hasta que su novia (ahora su esposa) le preguntó por el significado, que él desconocía. Así que ella lo buscó y le dijo que Norberto, de origen germánico, significaba resplandor del norte o norte brillante, así que para él, literal, cobró un nuevo significado. 

Y cuando tuvo que nombrar su empresa de transporte, pensó en esto, y para no caer en el típico “Fletes Apellido”, resolvió que su nombre iría implícito con Norte Claro Transportación, ya que, además, el mensaje sería poderoso, pues los clientes tendrían un norte a manera de brújula y una claridad sobre el servicio que recibirían. 

Y así fue como en 2019 nació formalmente la empresa, pero no fue fácil consolidarla, ya que entre los trámites y luego la pandemia, hasta 2021 fue que en realidad comenzaron a tomar fuerza. 

Si bien comenzaron con el movimiento de residuos, poco a poco empezaron a diversificaron su oferta, con el servicio con caja seca, góndolas de volteo, materias primas y ahora estudian la posibilidad de incursionar en la industria automotriz. 

Norberto tiene dos hijos, y el mayor ya está de lleno en la operación, aunque sus planes están enfocados en crear su propia empresa. 

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Y aunque 2026 ha sido un año volátil e incierto, para Norte Claro Transportación la visión sigue siendo administrar mejor para crecer de manera ordenada, no en volumen, sino en eficiencia. 

Entre los proyectos del futuro, el entrevistado contó que también estudian la posibilidad de abrir una empresa filial en Estados Unidos, sobre todo porque hay muchos clientes que le piden el servicio puerta a puerta. 

Así es como su sueño de ser director general para una empresa transnacional se convirtió, primero, en ser consultor y después hacerse transportista. A sus 43 años, este empresario mexicano sigue avanzando y consolidando lo que la vida le ha ofrecido a nivel profesional. 

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