La renovación de flota dejó de ser una decisión enfocada únicamente en sustituir unidades antiguas. Hoy, representa una estrategia de negocio que permite a las empresas de autotransporte reducir costos, elevar la productividad, fortalecer la seguridad y avanzar hacia operaciones más eficientes y sostenibles.

Ese fue uno de los mensajes centrales que dejaron los fabricantes de equipo original durante el panel denominado “Mejores prácticas para la renovación vehicular como motor de la competitividad para el transporte de carga”, durante el primer día de actividades del Foro Nacional del Transporte de Mercancías, donde coincidieron en que mantener un parque vehicular moderno se ha convertido en un factor determinante para la competitividad del sector.

Para Arturo García, director de Postventa de Cummins, la conversación debe dejar de centrarse en el precio de una unidad nueva y enfocarse en el valor que genera a lo largo de su vida útil.

“La renovación de unidades no es un gasto; es una inversión”, afirmó.

Como respaldo a esa premisa, explicó que una flota renovada puede mejorar entre 5 y 8% el consumo de combustible, reducir entre 20 y 30% los eventos correctivos, disminuir entre 10 y 15% el costo total de mantenimiento y mantener una disponibilidad promedio superior al 95%, indicadores que inciden directamente en la rentabilidad de las empresas.

A estos beneficios, Alexandre Linhares, director de Ventas de Volvo Trucks México, sumó ventajas tributarias, un menor riesgo en garantías, una mejor salida de las unidades usadas, mayores niveles de seguridad y una menor huella de carbono. En conjunto, dijo, estos factores contribuyen a un mercado de transporte más formal y competitivo.

Desde la perspectiva de Scania, la renovación vehicular también está estrechamente ligada con la rentabilidad. Rafael Gutiérrez, National Corporate Fleets Manager, explicó que la estrategia de la armadora sueca descansa sobre tres pilares: mejorar la eficiencia energética, ofrecer vehículos más seguros y conectados e impulsar el uso de combustibles alternativos como parte de la transición hacia un transporte más sostenible.

Pese a las diferencias en sus estrategias, los fabricantes coincidieron en que retrasar la renovación del parque vehicular tiene un costo cada vez más alto para las empresas transportistas.

Al respecto, Israel Acevedo, gerente de ventas de cuentas clave carga de Volkswagen, advirtió que prolongar la vida útil de las unidades se traduce en mayores gastos de mantenimiento, más tiempos muertos, mayores riesgos en materia de seguridad y una operación más compleja para los conductores.

En ese contexto, Ricardo Díaz, Brand Director de International Financial, señaló que uno de los principales desafíos de la industria consiste en acelerar la renovación de las flotas mediante una oferta integral de soluciones que permita a las empresas transportistas maximizar la rentabilidad de sus operaciones.

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No obstante, Foton México reconoció que el proceso aún enfrenta diversos retos. Entre ellos destacó las barreras financieras, derivadas del alto costo de inversión inicial; las tecnológicas, por la incertidumbre sobre cuál es la mejor tecnología para adoptar; y las operativas, relacionadas con la falta de infraestructura que todavía existe para algunas soluciones de movilidad.

Para que la inversión genere el mayor retorno posible, Tonathiu Venegas, director comercial de PACCAR México, destacó la importancia de aprovechar la información que generan los vehículos para definir la configuración óptima de cada unidad de acuerdo con las necesidades específicas de cada operación. Sólo así, aseguró, la renovación podrá traducirse en mayores niveles de productividad.

A su vez, Constantino Vázquez, gerente de Desarrollo de Concesionarios y Relaciones Institucionales de Isuzu Motors de México, explicó que el momento óptimo para renovar una unidad debe evaluarse cada año con base en cinco factores: el costo del ciclo de vida del vehículo (30%), la confiabilidad y disponibilidad (25%), la seguridad (20%), el desempeño ambiental (15%) y el valor residual (10%).

Por su parte, Daimler Truck México destacó el papel que puede desempeñar el mercado de seminuevos para acelerar la modernización del parque vehicular. A través de SelecTrucks, la compañía ofrece unidades de baja antigüedad, garantizadas, con opciones de financiamiento y respaldo postventa.

Adrián Azuara, gerente senior de Ventas Directas, Gobierno y Seminuevos de Daimler Truck México, aseguró que esta alternativa permite a las micro, pequeñas y medianas empresas acceder a vehículos más eficientes y amigables con el ambiente, facilitando su transición hacia operaciones más competitivas.

El consenso entre los participantes fue claro: aplazar la renovación de las unidades también significa posponer oportunidades para reducir costos, incrementar la productividad y mejorar la seguridad de las operaciones.

En un entorno donde la eficiencia, la disponibilidad y la sostenibilidad se han convertido en factores clave para la rentabilidad del autotransporte, la renovación vehicular dejó de ser una meta de largo plazo para consolidarse como una decisión estratégica para el futuro de las empresas transportistas.