Para S&P Global Mobility, los mercados globales de vehículos pesados, tanto de carga como de pasaje, están emergiendo de un periodo irregular entre 2024 y 2025 hacia una fase de crecimiento más estable, aunque aún cautelosa para este 2026.

El más reciente pronóstico de la firma estadounidense especializada en inteligencia automotriz, apunta a que la producción mundial de camiones seguirá una lenta trayectoria ascendente, con un pico alrededor de 2028 antes de moderarse hacia una mitad de ciclo más estable.

Precisó que si bien las cifras principales sugieren una mejora en términos generales, la recuperación es altamente regional y está determinada por patrones de demanda interna y las dependencias de las exportaciones.

La firma informó que la industria global cerró 2025 con alrededor de 3.5 millones de vehículos producidos, de los cuales 3.1 millones de camiones y casi 400,000 autobuses. Estas cifras estuvieron impulsadas por una sólida actividad en algunas partes de Asia y la demanda de renovación en mercados maduros.

Tras una caída generalizada en 2024, señaló, este indicador comenzó a aumentar gradualmente en 2025, con cambios interanuales que reflejaban una realineación regional en lugar de una demanda global sincronizada.

Esta trayectoria marcó el tono para 2026: el crecimiento está regresando, pero no de manera uniforme”, precisó su informe.

¿Cómo fue el desempeño en los distintos mercados?

Sin duda, uno de los más relevantes es China, donde la producción alcanzó un máximo cíclico en 2025, impulsada por incentivos políticos, el dinamismo de las exportaciones y los esfuerzos por estabilizar la actividad económica interna. 

Este impulso se moderará en 2026-2027 a medida que se desmantelen estos apoyos y se normalicen los elevados inventarios, estimó S&P. Aun así, su papel como centro exportador global se mantendrá intacto. 

Para la región norteamericana, las perspectivas para 2026 mejoran tras un 2025 más débil, con la consolidación gradual de renovados modelos y los ciclos de renovación de flota fortaleciéndose. 

S&P no pierde de vista el efecto de precompra de EPA 27 en Estados Unidos (EU), que podría modificar la demanda en el corto plazo.

Asimismo, considera variables para la región como los aranceles implementados por México sobre China, India y otros a partir de enero de 2026, la revisión del T-MEC en el verano, las elecciones intermedias de EU en el otoño y el debate por la transición de energías entre la Junta de Recursos del Aire de California (CARB, por sus siglas en inglés) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés).

A pesar de todos estos temas, S&P estima que la región volverá a entrar en este 2026 a un ritmo de demanda más saludable, impulsado por necesidades operativas.

En Europa, luego de un 2025 de contracción y una pronunciada caída en 2024, se prevé que entre en una fase de recuperación sostenida, impulsada por la mejora de las condiciones macroeconómicas, el envejecimiento de las flotas de camiones y un fuerte repunte en las licitaciones de autobuses para transporte urbano.

No obstante, es un mercado sensible a políticas de emisiones, especialmente con la norma Euro VII y múltiples fases de requisitos de reducción de CO2, que podrían volver a influir en los ciclos de compra.

S&P señaló que, para los fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) y los proveedores, esta divergencia subraya la necesidad de una planificación regional precisa en lugar de depender de un ciclo global uniforme.

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