La demanda de blindaje para unidades de transporte de mercancías aumentó 30% en los últimos dos años, impulsada por el incremento de los robos con violencia en carreteras, informó el Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB).

En entrevista con TyT, Eduardo Beltrán, presidente de la Comisión de Comunicación y Difusión del CNB, explicó que este crecimiento responde a un cambio en el perfil de los asaltos en el país.

Ya no sólo están robando electrónicos o medicamentos, por ejemplo; hoy están migrando a robar prácticamente cualquier mercancía que puedan vender por kilo, como metales o PET», señaló.

El especialista detalló que, mientras antes los delincuentes se enfocaban en cargas específicas, ahora el objetivo es prácticamente cualquier unidad que circule por las carreteras, sin importar el tipo de mercancía que transporte.

Beltrán indicó que el blindaje se está convirtiendo en una herramienta fundamental, no sólo para proteger la carga, sino también para salvaguardar la vida de los operadores, ante el creciente nivel de violencia con el que se cometen este tipo de atracos.

Agregó que existe una tendencia en los recorridos que hacen las unidades que más se blindan, y es justo que transitan en la ruta logística del Estado de México, Puebla, Veracruz y Querétaro.

Asimismo, señaló que existe un patrón en las rutas donde se concentra la mayor demanda de unidades blindadas. Destacan los corredores logísticos que conectan el Estado de México con Puebla, Veracruz y Querétaro, debido a su alta incidencia delictiva.

Con base en la información proporcionada por sus clientes, identificó como principales focos rojos la zona de Río Frío, paso obligado sobre la autopista 150D México-Puebla, así como el tramo que atraviesa el municipio de Soyaniquilpan, Estado de México, con dirección a Querétaro por la carretera federal 57.

El representante del CNB añadió que los grupos de la delincuencia organizada han incrementado el poder de fuego que utilizan durante los asaltos. Explicó que ya no sólo emplean armas cortas, sino también rifles como el AK-47 y el AR-15, lo que obliga a considerar niveles de blindaje superiores al nivel III para ofrecer una protección adecuada.

Ante este panorama, Beltrán explicó que los fabricantes de blindaje trabajan en el desarrollo de nuevas soluciones de ingeniería y materiales de menor peso, con el objetivo de que las unidades mantengan su desempeño y capacidad de carga sin comprometer la protección.

Además, buscan que las adaptaciones sean cada vez menos perceptibles, para evitar que los vehículos blindados sean identificados fácilmente por los grupos delictivos y reducir el riesgo de convertirse en un objetivo específico.

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: