En un sector en el que la eficiencia operativa y la protección del motor definen la rentabilidad de las flotas, Valvoline ratifica su posición de vanguardia tecnológica al preparar a la industria del autotransporte nacional para el próximo salto normativo en materia de lubricación para equipo pesado.

Rodrigo Yrigoyen, gerente nacional de Ventas de Valvoline, destacó la propuesta de valor de la compañía frente al cambio de especificación de lubricantes que sustituirá a la actual categoría de servicio API CK-4 por la nueva CL-4, que entrará en vigor en 2027.

Este cambio de paradigma permitirá el desarrollo de fórmulas con mayor ingeniería y química molecular, diseñadas para responder a las altísimas exigencias térmicas y mecánicas de los motores de nueva generación.

«La evolución tecnológica de los motores exige que los lubricantes no sean vistos como un simple insumo, sino como un componente líquido de ingeniería. La transición hacia la especificación CL-4 en 2027 representa una oportunidad clave para las flotas, y en Valvoline ya estamos listos para acompañar a nuestros clientes en esta migración con producto de última generación y soporte técnico en campo», afirmó Rodrigo Yrigoyen.

En entrevista para TyT, el especialista explicó que el desarrollo de la nueva especificación CL-4 permitirá a Valvoline ofrecer lubricantes con propiedades químicas de mayor tecnología, principalmente para los motores con normativas de emisiones Euro 6 y EPA 27, a fin de reducir significativamente el desgaste prematuro de componentes críticos del vehículo.

Además, Yrigoyen enfatizó que la evolución de sus fórmulas no sólo busca proteger el motor, sino maximizar la eficiencia financiera de la empresa de transporte mediante la extensión segura de los intervalos de drenado, ya que, al prolongar su vida útil, las flotas logran reducir sus costos por kilómetro y disminuir el tiempo en el taller.

Con la entrada en vigor de la normativa fijada para 2027, Valvoline reafirma su compromiso no sólo de proveer productos de alta calidad, sino de actuar como un consultor técnico estratégico.

Y es que la firma despliega un programa integral de asesoría, capacitación técnica y monitoreo por laboratorio para los equipos de mantenimiento de las flotas, para que cada empresa pueda evaluar el estado interno de sus motores en tiempo real, determinar el intervalo de drenado óptimo para sus rutas especificas y garantizar una transición fluida hacia los lubricantes de nueva generación.

Con esta estrategia basada en la innovación, ingeniería y desarrollo, Valvoline consolida su liderazgo como un aliado imprescindible para la sostenibilidad y productividad del autotransporte en México.

La solución integral de valvoline que transforma la rentabilidad de las flotas

En la gestión técnica del autotransporte, enfocar la atención únicamente en el motor puede resultar en un descuido costoso para las finanzas de la empresa. Las exigencias operativas actuales demandan una visión integral del tren motriz, donde la transmisión, el diferencial y los ejes reciban la misma precisión en lubricación.

Frente a esta realidad, Valvoline de México consolida su propuesta de protección «de defensa a defensa», una estrategia que combina un portafolio de alta tecnología química con consultoría técnica especializada para maximizar la vida útil de cada componente y reducir significativamente el costo total de propiedad (TCO, por sus siglas en inglés).

Y es que hace unas décadas era común utilizar una sola viscosidad estándar para casi todos los componentes de la unidad. Hoy, los avances de los Fabricantes de Equipo Original (OEM) exigen fluidos formulados a la medida de cada sistema.

Rodrigo Yrigoyen advierte sobre un riesgo latente entre los transportistas: al no existir combustión interna en la transmisión o el diferencial, el aceite no se ensucia visualmente tan rápido como en el motor, lo que lleva a las flotas a «perder de vista» su mantenimiento.

«Los aceites de transmisión y diferencial generalmente soportan tres o cuatro veces más que el del motor. Si se utiliza tecnología sintética, hay formulaciones aprobadas para durar hasta 800,000 kilómetros. Sin embargo, no tener contaminantes visibles no significa que el fluido no sufra degradación térmica, ya que cada tecnología y aprobación demanda análisis y revisiones periódicas de nivel», explicó Yrigoyen.

Para garantizar esta cobertura total, Valvoline integra la familia Premium Blue One Solution a un portafolio completo de fluidos sintéticos para cajas y diferenciales, además de grasas especializadas para chasis y masas. Esta oferta se respalda en la alianza histórica de más de 30 años entre Valvoline y Cummins, extendida hoy hacia socios estratégicos como Eaton y Meritor.

Por eso resulta crucial la prevención activa, ya que es tan importante el motor como cualquier otro punto de lubricación. Así como los equipos de taller revisan fugas y niveles en el motor, deben hacerlo con todos los demás sistemas para asegurar una lubricación óptima y alargar la vida útil de los componentes.

Sólo por mencionar un ejemplo, la efectividad de esta propuesta integral quedó demostrada en la operación real de Grupo Nava, una empresa mexicana con más de 50 años de trayectoria en el autotransporte, y que identificó que el lubricante tradicional con especificación Cl-4 ya no respondía a las exigencias severas de sus rutas.

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La necesidad de reducir paros no programados y optimizar los costos de taller los llevó a realizar la transición hacia Valvoline Premium Blue One Solution Gen 2 SAE 15W-40 API CK-4, complementada con aceites sintéticos para transmisión, diferencial y grasas de alto rendimiento.

Pero el cambio tecnológico no fue aislado; vino acompañado del ecosistema de servicios de Valvoline: análisis de aceite usado en laboratorio, auditorías en taller y capacitación continua al personal técnico.

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