La calidad de la urea automotriz se ha convertido en un factor determinante para el desempeño de los vehículos diésel equipados con tecnología SCR, pero también para el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones contaminantes, señaló Rodrigo Berriochoa, Director de Noxguard México.
Explicó que la compañía aplica una estrategia basada en el uso de licor de urea de alta pureza, procesos controlados y capacitación para quienes participan en el transporte, almacenamiento y suministro del producto, lo que contribuye a garantizar su calidad y el desempeño de los vehículos.
Rodrigo Berriochoa afirmó que la urea automotriz no debe entenderse únicamente como un insumo para controlar las emisiones, sino como un elemento fundamental para el correcto funcionamiento del sistema de postratamiento de los vehículos.
En cuanto al consumo de esta solución, detalló que en los vehículos Euro V está entre 3 y 5% respecto al diésel, mientras que en los Euro VI el rango se ubica entre 4 y 7 por ciento.
El punto de partida
Berriochoa destacó la importancia de una buena elección de urea automotriz y comentó que, uno de los principales diferenciadores de Noxguard está en la materia prima utilizada para fabricarla.
La compañía mantiene una política denominada Zero Prill, mediante la cual evita utilizar urea prillada o seca como materia prima, y apuesta por licor de urea de grado automotriz importado desde Estados Unidos.
La lógica detrás de este proceso está relacionada con el riesgo de contaminación. Rodrigo Berriochoa detalló que la urea seca puede pasar por diferentes etapas de almacenamiento, transporte y manipulación antes de llegar a México.
Por ello, Noxguard opta por transportar el licor de urea en condiciones controladas y, posteriormente, realizar en México el proceso para obtener la solución automotriz.
El manejo logístico representa otro punto crítico. El directivo señaló que Noxguard utiliza transporte dedicado para reducir el riesgo de contaminación cruzada; además, cuenta con una flota propia y especializada para llevar el producto.
Un factor crítico
La calidad del producto también debe acompañarse de buenas prácticas en las flotas. Por ello, la capacitación de operadores, despachadores y personal de compras se convierte en otro pilar a favor de la calidad.
Por ejemplo, en el suministro en las estaciones de servicio, una manguera o boquilla que entra en contacto con tierra u otros contaminantes, puede trasladar esas partículas al tanque de la unidad. Una operación aparentemente sencilla puede terminar afectando los inyectores y el sistema SCR.
Más beneficios
Además de contribuir a la eficiencia operativa de las empresas, el uso adecuado de urea de alta calidad también cuida al medio ambiente y la salud pública. En ese sentido, el directivo advirtió que, eliminar el SCR de un camión no sólo compromete su funcionamiento, sino que también puede multiplicar significativamente su impacto ambiental, pues un camión sin este sistema puede generar un nivel de contaminación equivalente al de 200 automóviles.
En este tema, Noxguard destaca por contar con las certificaciones API, ISO 9001 y IMNC, ésta última muchas empresas no la tienen por los requisitos que se necesitan para obtenerla.
Por último, Rodrigo Berriochoa hizo un llamado a los transportistas a investigar y evaluar cuidadosamente a sus proveedores de urea automotriz, priorizando la calidad y la trazabilidad por encima de pequeñas diferencias en el precio. Señaló que el ahorro de unos cuantos centavos o pesos en la compra puede convertirse posteriormente en costos mucho mayores de mantenimiento preventivo y correctivo cuando se utiliza un producto de mala calidad.
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