La industria manufacturera mexicana dedicada a la fabricación de equipo de transporte registró una contracción en 2025 en el volumen de su producción y en consecuencia en el empleo. Expertos aseguran que existen elementos que podrían impulsar su recuperación gradual este año.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el volumen de producción en esta industria tuvo una caída anual de 3.8% en 2025, su primera baja desde 2020, cuando se contrajo 18.5% debido a que la pandemia de COVID-19 provocó caídas en la demanda y disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global.
El retroceso de la producción estuvo acompañado de una baja en el personal ocupado, que descendió 7.2%, su segundo año consecutivo de caída y su mayor contracción desde 2009.
Los expertos coinciden en que esta caída no puede atribuirse únicamente a los aranceles impuestos por Estados Unidos en 2025, sino a un conjunto de factores cíclicos propios de la industria automotriz y del entorno económico regional.
“La producción automotriz depende fuertemente de la demanda externa, especialmente de Estados Unidos, y de decisiones corporativas globales de las armadoras, como cambios de modelo, paros técnicos, reconfiguración de plantas o transición hacia nuevas tecnologías”, destacó Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex.

Agregó que estos factores suelen provocar caídas temporales significativas sin que necesariamente exista un shock comercial directo.
“Los aranceles pueden contribuir a un ambiente de incertidumbre, pero la información de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera apunta más hacia un enfriamiento cíclico del sector, ajustes en el empleo y reorganización productiva, antes que a un impacto directo y dominante de medidas arancelarias”, detalló.
Los aranceles implementados por Estados Unidos han impactado a la industria automotriz desde abril de 2025. En el caso de México, el país paga el 25% para vehículos medianos y pesados, así como sus partes, con excepción de los productos que cumplen con los criterios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Además, se aplica un arancel del 10% a los autobuses.
¿Qué le espera a la industria en 2026?
La industria de fabricación de equipo de transporte en México es muy amplia, pues no solo produce automóviles, camiones, tractocamiones, autobuses y remolques, también incluye carrocerías, autopartes, equipo ferroviario, embarcaciones, equipo aeroespacial, motocicletas y bicicletas.
Ante esta diversidad, los expertos estiman que esta industria tendrá una recuperación hacia mediados de 2026.
“La industria automotriz suele responder con rapidez a cambios en la demanda externa, por lo que una mejora en el consumo o en las condiciones financieras internacionales podría traducirse en mayores pedidos y utilización de plantas en México”, pronosticó la directora de Análisis de Grupo Financiero Monex.
Añadió que la caída observada en 2025 puede estar asociada a ciclos de inventarios, lanzamientos de nuevos modelos o inversiones en modernización, factores que suelen generar debilidad temporal seguida de recuperación.

Grupo Financiero Monex proyecta para esta industria manufacturera un año de comportamiento heterogéneo: debilidad en el corto plazo, especialmente en el empleo, y una posible estabilización o recuperación gradual conforme mejoren las condiciones externas y se normalicen los ciclos productivos.
“El desempeño final dependerá en gran medida de la demanda estadounidense, de la evolución de la industria automotriz global y del ritmo de inversión en el sector”, señaló la economista Janneth Quiroz.
Para Banco BASE, la revisión del T-MEC será relevante para el futuro de la fabricación de equipo de transporte en el país.
“Si la resolución es favorable para México, podría haber un rebote del personal ocupado en este subsector”, refirió Gerardo Villarreal Morales, especialista económico financiero de Banco BASE.
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