El envejecimiento de la fuerza laboral y la insuficiencia de programas de capacitación crea una posible escasez de técnicos a medida que se acelera la adopción de vehículos impulsados por combustibles alternativos, alertó el Consejo Norteamericano para la Eficiencia del Transporte de Mercancías (NACFE).

Así lo señaló el organismo como parte del estudio “Servicio y mantenimiento de sistemas de propulsión en zonas de alta demanda”, que se desprende de la más reciente edición del Run On Less – Messy Middle, un ejercicio para monitorear y recopilar información sobre las operaciones de flotas con distintos tipos de motorización en Estados Unidos (EU) y Canadá.

El análisis señala que la escasez de técnicos debidamente capacitados recibe mucha menos atención que la de operadores, pero es igualmente preocupante para el éxito de las operaciones. 

A ello se le suma que las exigencias de dar soporte a una creciente combinación de tecnologías que plantearán desafíos a las decisiones de inversión en la flota.

El análisis señala que el ritmo de la innovación acelerado, exige que los técnicos se familiaricen continuamente con las nuevas funcionalidades y sistemas: “Este mundo cada vez más complejo se desarrolla paralelamente al creciente uso de la inteligencia artificial (IA) para facilitar la resolución de problemas y optimizar las operaciones”.

De acuerdo con NACFE, el soporte requerirá una creciente especialización que podría exigir la presencia en talleres de especialistas en sistemas clave como sensores, computadoras y sistemas de alto voltaje, además de la experiencia tradicional en temas mecánicos. 

De hecho, señala, la demanda de técnicos de servicio capacitados nunca ha sido tan alta como ahora: “El futuro exigirá esfuerzos significativos para atraer y retener a técnicos talentosos. La capacitación continua, la certificación y la recertificación aumentarán a medida que el ritmo de la innovación siga acelerándose”, alerta el análisis.

Para el organismo, las flotas no deben estar solas en esa transición, pues los fabricantes de equipo original (OEM, por sus siglas en inglés) son clave para proporcionar información y capacitación en nuevas tecnologías que van más allá de la motorización, como las actualizaciones de software inalámbricas y bases de datos de historiales de fallas. 

También precisó que las garantías de los OEM serán aún más cruciales a medida que la complejidad de los vehículos aumente con las nuevas tecnologías.

Por otro lado, NACFE destaca que mantener el uptime de los camiones seguirá dependiendo de las habilidades de los técnicos y las herramientas disponibles, puntos en los que las soluciones de servicio inteligente del fabricante y los sistemas de diagnóstico de fallas serán fundamentales para reducir el tiempo de inactividad.

Sin conocimiento heredado

Para Mark Quarto, CEO de Quarto Tech Services, el mayor desafío en este contexto es que no existe un conocimiento heredado que se pueda transferir.

“No hay manera de tomar a un técnico diésel y decirle: ‘Bien, tienes el motor, tienes el sistema de combustible, tienes el sistema de suministro de combustible, tienes todos estos sistemas’. Es imposible”, explicó.

El especialista declaró que las mayores brechas de competencia tecnológica se encuentran en las áreas de electricidad, electrónica, software, electrónica de potencia y máquinas eléctricas.

Por su parte, Rick Mihelic, Director de Tecnologías Emergentes de NACFE, declaró que la industria del autotransporte se enfrenta constantemente a una escasez de técnicos, situación que se agrava ahora por los rápidos avances en los nuevos sistemas de propulsión. 

“El mayor desafío para todas las nuevas tecnologías de sistemas de propulsión es la necesidad de técnicos bien capacitados y talleres de mantenimiento bien equipados. Los mejores sistemas de propulsión son inútiles si los vehículos no pueden recibir mantenimiento en el campo”, agregó el especialista. 

Los datos

NACFE señala que, en Estados Unidos, la fuerza laboral en áreas de mantenimiento está envejeciendo, con una edad promedio de 45 años, con un 25% de esa población en edad de jubilación en los próximos 10 años. 

A ello se le suma la insuficiencia de programas de capacitación, pues sólo existen programas de vehículos de celda de combustible en colegios comunitarios en 12 ubicaciones de EU, lo que crea esa posible escasez de técnicos a medida que se acelera la adopción de combustibles alternativos.

Asimismo, llama a reflexionar que la especialización en nuevas tecnologías será inevitable para los técnicos a medida que la complejidad de los vehículos continúe creciendo, lo cual podría requerir personal adicional para cubrir todas las nuevas tecnologías críticas.

También, alerta que el mantenimiento de sistemas de gas natural, hidrógeno, eléctricos de batería y biocombustibles exigirá mayor atención a la seguridad y a los protocolos de equipo que los diésel tradicionales.

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