La reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), que se discutirá en el Senado, podría llevar a la quiebra al 30% de las agencias automotrices, advirtió Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA). Ante este riesgo, el organismo solicitó al Gobierno federal emitir un decreto que reconozca la relevancia de la comercialización automotriz y exente del cambio fiscal a las empresas con bajos márgenes de utilidad.

“Entre el 20% y 30% de las empresas distribuidoras no tienen viabilidad para continuar operando con las nuevas condiciones de la Ley del ISR y hay 70,000 empleos en riesgo”, alertó Rosales al cierre del Foro Automotor 2026, al compartir detalles del encuentro con funcionarios de la Secretaría de Economía y con Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de México.

La petición de la AMDA, respaldada por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), es que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo considere que las distribuidoras no han recurrido a esquemas de abuso fiscal, sino que han enfrentado ajustes en el modelo de negocio a nivel global.

La Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley del ISR incluida en la Miscelánea Fiscal del Paquete Económico 2027. Entre los cambios aprobados que han generado incertidumbre en el sector automotriz destacan tres: las deducciones para grandes empresas, con un tope máximo de deducción del 96.67% de los ingresos acumulables para compañías con ingresos superiores a los 50 millones de pesos; las pérdidas fiscales, cuya amortización se limita al 50% de la utilidad fiscal por ejercicio, aunque se amplía de 10 a 20 años el plazo legal para deducirlas; y los cambios en el Régimen Simplificado de Confianza, que elevan el límite de ingresos anuales de 3.5 a 5 millones de pesos para personas físicas y de 35 a 50 millones de pesos para personas morales.

Afectaciones a la industria

Para la AMDA, la modificación del esquema fiscal genera presión sobre los contribuyentes cautivos que sí cumplen con el pago de sus obligaciones fiscales.

“La justificación del paquete fiscal apunta a corregir el abuso en la utilización de estrategias por parte de empresas que usan factureras y recurren a deducciones excesivas de gastos para no pagar impuestos. Sin embargo, a este gremio nos afecta de manera muy relevante”, aseguró Rosales.

Explicó que los distribuidores de autos afiliados a la AMDA no forman parte de ese grupo de empresas que han cometido abusos, ya que la venta de vehículos es una actividad con márgenes de utilidad muy bajos.

“Estamos entre el 1% y 3% de margen antes de impuestos y la limitación a las deducciones nos pone en un riesgo existencial, pero, sobre todo, castiga a quienes sí pagamos impuestos, al obligarnos a pagarlos sobre una utilidad que no existe”, señaló.

El presidente de la AMDA indicó que la industria automotriz enfrenta presiones por distintos flancos: primero, los aranceles de Estados Unidos; después, las reglas de origen en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); y ahora, la reforma a la Ley del ISR.

Ante este panorama, el sector confía en que la presidenta autorice el decreto para incluir a la comercialización de vehículos entre las actividades exentas del cambio fiscal. No obstante, la AMDA no descarta recurrir a alternativas jurídicas si la solicitud no prospera.

“AMDA estará generando análisis objetivos para ponerlo a disposición del gremio y no descartamos ninguna de las alternativas que el marco jurídico nos ofrece”, aseveró Rosales.

La reforma a la Ley del ISR fue aprobada en lo general y en lo particular por la Cámara de Diputados y turnada al Senado para su revisión. Se espera que la iniciativa sea avalada sin cambios, por lo que la AMDA mantiene su petición de un decreto que proteja a las distribuidoras automotrices con bajos márgenes de utilidad.

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: