Este 2026, el Gobierno de México oficializó la transición gradual hacia jornadas semanales de 40 horas, meta que se alcanzará en 2030.
Aunque la iniciativa paulatina busca que las organizaciones dispongan de tiempo para reestructurar sus esquemas laborales, el Termómetro TyT encontró que sólo cuatro de cada 10 empresas relacionadas con el autotransporte se consideran preparadas para este cambio.
De las 70 personas consultadas, el 44.3% conoce los cambios que implica esta transición, pero no se siente preparado para afrontar este proceso, convirtiendo a ésta en la respuesta más mencionada.

Mientras que el otro 15.7% señaló que ni siquiera ha evaluado si su organización está lista para comenzar la transición hacia el nuevo esquema laboral, evidenciando una falta de análisis sobre por dónde iniciar.
El Termómetro TyT incluye a empresas relacionadas con el autotransporte –es decir, que no opera flota–, donde el 25.8% declaró no estar lista.
Respecto a los transportistas, la falta de preparación es aún más marcada entre las micro y pequeñas flotas. Y es que entre los encuestados que se declararon no listos, aquellos con menos de 30 unidades concentran el 45.2% del rezago, planteando la posibilidad de que la estructura administrativa es clave en esta transición.
Este dato se ve con mayor claridad si se considera que el 22.6% de este grupo pertenece a empresas medianas, mientras que sólo el 6.5% a grandes.
El 70% anticipa un fuerte impacto
El Termómetro TyT también exploró sobre las implicaciones de las jornadas laborales de 40 horas semanales en el sector.
Uno de los resultados más contundentes de este ejercicio fue que el 70% de los encuestados considera que la medida tendrá gran impacto en las operaciones de empresas de autotransporte de carga.
De los que prevén mucho impacto, más de la mitad (53.1%) declaró que no está preparada para la transición; es decir, si bien los empresarios reconocen las implicaciones de las jornadas laborales más cortas, no han trabajado lo suficiente para considerarse listos.
En contraste, casi una tercera parte (28.6%) de los que consideraron que el impacto es mayor señaló que su empresa ha actuado en consecuencia y sí está preparada para dar este salto.

De acuerdo con el Termómetro TyT, el 24.3% de los encuestados considera que la medida afectará poco a las operaciones de autotransporte y servicios relacionados. En este grupo, la mayoría (76.4%) declaró sentirse listo para la transición.
Un 2.9% de los encuestados señaló que la reducción de la jornada laboral en nada impactaría al sector. Un porcentaje igual declaró desconocer si habría consecuencias.
En una segunda entrega de este Termómetro TyT expondremos los impactos prevén que las empresas transportistas y de servicios asociados esperan con este cambio, en qué áreas impactarán más y cómo los enfrentarán.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:


