La inteligencia artificial (IA) y la videotelemática se perfilan como dos de las tecnologías que marcarán la evolución de las flotas, al permitir transformar los datos de los vehículos en decisiones para mejorar la eficiencia operativa, anticipar fallas y reducir riesgos, señaló Geotab.
Al participar en el Foro AMAVe 2026, Jonnathan Solís, director de Nuevos Negocios para América Latina de Geotab, destacó que las empresas deben replantear la manera en que utilizan sus herramientas tecnológicas y exigir a sus proveedores soluciones que realmente respondan a las necesidades de sus operaciones.
El especialista señaló que el reto no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en aprovecharlas para eliminar fricciones, mejorar la productividad, reducir costos y mitigar riesgos. «Lo que buscamos con la tecnología, con aliados tecnológicos de ustedes, es hacerles la vida más fácil», destacó.

De la telemática a la operación predictiva
Solís comentó que uno de los principales cambios en la gestión de flotas se encuentra en la evolución de la telemática. De acuerdo con el directivo, esta tecnología pasó de ofrecer información básica sobre la ubicación de un vehículo a proporcionar datos en tiempo real sobre su funcionamiento y comportamiento.
Actualmente, la telemática avanzada permite obtener información de vehículos de diferentes marcas, modelos y años, con variables como velocidad, odómetro, revoluciones por minuto, niveles de combustible y otros parámetros de operación.
El directivo señaló que esta evolución abre la puerta al mantenimiento predictivo, al permitir identificar señales que anticipen una falla antes de que provoque la inmovilización de una unidad. Ejemplificó que una variación en el voltaje de la batería podría advertir con anticipación que ésta está próxima a fallar, lo que permitiría programar su sustitución y evitar que el vehículo quede detenido durante una operación.
El mismo principio puede aplicarse al mantenimiento de otros componentes. La información obtenida directamente del vehículo permite conocer una posible falla antes de que llegue al taller e incluso anticipar la disponibilidad de refacciones, reduciendo los tiempos de inmovilización.

Videotelemática cobra mayor relevancia
Jonnathan Solís expuso que otra de las tecnologías que está adquiriendo mayor relevancia es la videotelemática, que permite complementar los datos tradicionales de una unidad con imágenes para comprender qué ocurrió ante un evento.
Mientras la telemática puede detectar, por ejemplo, un exceso de velocidad o un frenado brusco, el video permite conocer las circunstancias que provocaron esa situación. Esto facilita distinguir entre un incidente ocasionado por un factor externo y una conducta que puede corregirse mediante capacitación.
La combinación de ambas tecnologías también puede utilizarse para identificar comportamientos de riesgo, como el uso del teléfono celular mientras se conduce, y generar acciones preventivas para reducir la probabilidad de accidentes.
En materia de seguridad, la videotelemática puede convertirse además en una herramienta para detectar situaciones que requieran una respuesta inmediata y activar protocolos de atención.
El directivo afirmó que la intención no es sustituir al personal, sino utilizar la tecnología como un aliado que permita reaccionar con mayor rapidez y hacer más eficiente el trabajo de los equipos responsables de seguridad y operación.
IA, de los datos a las decisiones
Otro tema que abordó Solís es el de la IA, que representa otro de los grandes cambios para la gestión de flotas. Una de las principales tendencias es facilitar el acceso a grandes volúmenes de información mediante interfaces capaces de responder preguntas en lenguaje natural.
Explicó que, en lugar de depender de especialistas para elaborar reportes, los responsables de una flota podrían consultar directamente a una plataforma sobre el desempeño de sus vehículos, identificar cuáles permanecieron más tiempo detenidos, conocer consumos de combustible o detectar a los conductores con mayores incidencias de seguridad.
Esto permitiría que la información deje de ser utilizada exclusivamente por las áreas operativas y pueda aprovecharse también en departamentos como recursos humanos, seguridad patrimonial, mantenimiento y talleres.
El siguiente paso será conectar estas plataformas con otros sistemas empresariales. La inteligencia artificial podrá cruzar información operativa con datos financieros y de otras áreas para identificar oportunidades de optimización y detectar brechas en los procesos.
Más allá de adquirir tecnología, uno de los principales desafíos para las empresas será definir con claridad qué problema quieren resolver y qué indicador esperan mejorar. «Lo interesante es que ustedes tengan muy claro cuál es el objetivo que quieren lograr», concluyó el especialista.
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