A pesar del crecimiento de las exportaciones manufactureras de los sectores automotriz y de semiconductores en México, este avance no se ha traducido en la creación de proveedores nacionales capaces de sustituir las importaciones de insumos, destacó el más reciente informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con el documento Comercio y Desarrollo 2026, los sectores de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y de electrónica en México siguen dependiendo fundamentalmente de componentes intermedios importados. En conjunto, registran una de las mayores tasas de importación de insumos intermedios dentro de la manufactura del país, de 85.3%.
Al citar datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) correspondientes a 2023, la UNCTAD destaca que el valor añadido extranjero representa 70.7% del valor bruto de estas exportaciones mexicanas. Esto, señala el organismo, “pone de relieve que el desempeño comercial global sigue impulsándose principalmente por el contenido importado más que por los vínculos industriales locales”.
En consecuencia, agrega el informe, “el auge de las exportaciones de alto valor ha dejado en gran medida al margen a las cadenas de producción nacionales, con un impacto limitado en el estímulo de vínculos hacia atrás, la catalización de la modernización industrial o el establecimiento de una base de proveedores nacionales integrada”.
Importaciones automotrices
El informe de la UNCTAD señala que el sector automotor refleja esta misma tensión estructural entre una creciente integración transfronteriza y una persistente vulnerabilidad externa.
México ha consolidado su posición como plataforma de ensamblaje especializada vinculada al mercado norteamericano. En 2024, Estados Unidos absorbió casi 80% de las exportaciones mexicanas de vehículos ligeros.
No obstante, el organismo advierte que el crecimiento de las exportaciones brutas no equivale necesariamente a una mayor generación de valor interno.
“Tanto el sector electrónico como el automotor siguen dependiendo en gran medida de insumos intermedios importados, mientras que la elevada concentración del mercado deja a la economía mexicana expuesta a perturbaciones geoeconómicas y a la incertidumbre comercial”, señala el documento.
La UNCTAD añade que la continua renegociación de los términos de integración, especialmente a través de la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha situado las normas de origen del sector automotor, los umbrales de contenido de valor regional y los criterios de seguridad económica en el centro de las negociaciones bilaterales. Esta situación restringe el margen de maniobra para la política industrial interna e introduce incertidumbre regulatoria.
“Más allá de la dinámica de la política comercial, la modernización industrial en México se ve limitada por las políticas industriales de sus principales socios comerciales y por persistentes déficits de capacidades internas. La transferencia de tecnología está condicionada por las jurisdicciones de origen y las estrategias corporativas de las empresas multinacionales líderes, las cuales retienen los activos tecnológicos clave y la propiedad intelectual en sus casas matrices, impidiendo así la difusión transfronteriza de conocimientos técnicos de producción críticos hacia las economías receptoras”, menciona la UNCTAD.
El organismo concluye que la diversificada base manufacturera de México y su profunda integración en las redes de producción de América del Norte han impulsado un sólido crecimiento de las exportaciones. Sin embargo, estos logros no se han traducido plenamente en desarrollo industrial, debido a que la débil transferencia tecnológica y los cuellos de botella internos —principalmente la baja inversión en capital tangible e intangible— siguen limitando los objetivos de largo plazo.
Ante este panorama, la UNCTAD recomienda complementar el comercio exterior y las redes de producción con políticas internas orientadas a mejorar las capacidades tecnológicas, impulsar la creación de valor nacional y fortalecer la formación de capital.
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