El Comité Nacional de Grúas (Conagrúas), dentro de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), trabaja en una propuesta de Ley de Servicios Auxiliares para la Movilidad, con el objetivo de que los estados del país cuenten con reglas homologadas y estándares de calidad para los servicios de grúas, arrastre y salvamento y depósito de vehículos.

Raúl Barrón Ortega, presidente de Conagrúas, explica que el proyecto busca garantizar condiciones justas para los permisionarios y usuarios, así como contribuir a un ciclo productivo económicamente equilibrado en esta actividad.

Estamos haciendo una revisión de las disposiciones reglamentarias de grúas en los estados que tienen —o que no tienen— reglas para los servicios auxiliares, con el objetivo de formular un dictamen del proyecto de Ley de Servicios Auxiliares, que prácticamente está listo”.

Una vez concluido el dictamen y con el aval del Consejo Nacional Directivo de Canacar, la propuesta será promovida por los Delegados y   coordinadores del Comité de cada estado, a fin de que sea considerada por los Congresos estatales. La intención es establecer una reglamentación homologada, sustentada en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV).

Actualización del reglamento federal

En meses recientes, Luis Ruiz Hernández, titular de la Dirección General de Autotransporte Federal (DGAF) de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), informó que se trabaja en una “revisión de fondo” del Reglamento de los Servicios Auxiliares al Autotransporte Federal de Arrastre, Arrastre y Salvamento y Depósito de Vehículos, vigente desde el 4 de mayo de 2022. En este proceso participa Conagrúas.

Raúl Barrón identifica tres temas prioritarios en la reforma, cuya conclusión prevé para finales de año. El primero es atender la sobresaturación de permisionarios de grúas en determinados tramos carreteros. Para ello, se contempla que el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) realice un análisis de factibilidad para el otorgamiento de nuevos permisos y la viabilidad tarifaria.

El segundo consiste en establecer un procedimiento para el desalojo de vehículos de los corralones, con el propósito de evitar el abandono de unidades y mejorar la eficiencia de la normatividad vigente.

El tercer punto es la reclasificación de las modalidades de los servicios auxiliares y los tipos de grúas, para incorporar a los tipo E, diseñados  para realizar maniobras de arrastre y salvamento de alto tonelaje. El presidente de Conagrúas reconoce la disposición y el trabajo de la DGAF y de sus áreas de Supervisión, Trámites y Servicios, Proyectos Estratégicos y Asuntos Jurídicos en la revisión de los ajustes necesarios para fortalecer la calidad del servicio.

Profesionalización y modernización desde Conagrúas

La capacitación de los operadores también forma parte de la agenda. Barrón señala que actualmente existe un solo centro de evaluación y certificación para los estándares de competencia 1441 y 1442, coordinados por el CONOCER, ubicado en Nuevo León. Por ello, el Comité busca gestionar ante la SICT la autorización de más centros.

Además, desarrolla dos estándares de competencia adicionales para la conducción y operación de grúas tipo A y B en labores de arrastre, salvamento y transporte de vehículos, así como para los conductores de grúas tipo C y D.

En materia tecnológica, la Canacar ha firmado convenios de colaboración con armadoras para que sus socios accedan a condiciones preferenciales que faciliten la modernización de sus flotas. El objetivo, concluye Raúl Barrón, es mejorar las condiciones de operación de los permisionarios y construir una relación justa y transparente con los usuarios.

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: